Lugar: Museo Sorolla

             General Martínez Campos. 37

             Madrid

Fechas: Del 9 de febrero al 5 de junio de 2016

COMISARIA: Carmen Pena

La exposición se compone de 35 piezas, todas ellas de pintura, obras de Sorolla pertenecientes a la colección del Museo.

La Exposición ha sido organizada en colaboración entre el MUSEO SOROLLA y la FUNDACIÓN MUSEO SOROLLA.

El género del paisaje fue central en la evolución de la pintura moderna: considerado “menor” por la academia hasta siglo XIX, fue en cambio colocado por el realismo en la vanguardia de la innovación y la experimentación.

Si algo identifica la pintura de Sorolla es su trabajo al aire libre y en plena naturaleza. Los escenarios de luz intensa de las costas de Valencia y Levante son su referente más conocido; sin embargo, “tierra adentro” realizó numerosos paisajes de enorme calidad e importancia: estos paisajes interiores sitúan a Sorolla en el contexto general de las inquietudes artísticas del realismo final y también de las corrientes intelectuales renovadoras de la Institución Libre de Enseñanza y los regeneracionistas españoles.

Sorolla estudió en la Escuela de Bellas Artes de Valencia con Gonzalo Salvá, que lo introdujo en el realismo francés, e Ignacio Pinazo Camarlench, que le dio a conocer a los “macchiaioli” italianos; y en sus viajes a París entró en contacto con las versiones realistas del “luminismo”, el impresionismo y el postimpresionismo, que él integró a su manera, dentro de la particular estética renovadora del paisaje español de su tiempo, que intentaba hallar un carácter diferencial en el nuevo arte encajando la tradición realista nacional en la modernidad internacional.

Tras la fracasada Revolución del 68 y el desastre colonial, tanto los pensadores como los artistas contemporáneos de Sorolla buscaron una imagen nueva el país, alejada de la representación historicista de las glorias pasadas, y la encontraron en el puro paisaje, tanto en las regiones de la periferia peninsular como en la Meseta Central y de Castilla; en ésta particularmente se descubrió una estética geológica del suelo -según término de Giner – y un espiritualismo en línea con el gusto decadentista europeo. Para ellos, Castilla – sobria, austera y trascendente- sería la imagen más auténtica de la nación.

Inmerso en aquella cultura, y en contacto con gran parte de sus protagonistas, Sorolla dio nuevas versiones a los diversos paisajes españoles, profundizando en su nuevo sentido y significación, desde los de la Alhambra deshabitada a aquellos de los campos desolados y viejas ciudades castellanas, que descubrió en compañía de Aureliano de Beruete, magnífico pintor de paisaje e ilustre institucionista.

La exposición se divide en cuatro ámbitos:

•             Mitología regionalista y naturaleza. La Valencia de Sorolla

•             Sorolla en verde y gris

•             La invención de Castilla como emblema nacional 

•             La “España blanca” de Joaquín Sorolla, una versión moderna de la invención romántica

Para más información pincha aquí

MAV también es

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies