IBIDEM, MUSEO OTEIZA

Desde el 18 de Marzo y hasta el 2 de Mayo, se expone en el Polvorín de La Ciudadela de Pamplona, IBIDEM / Museo Oteiza, un trabajo de fotografía de arquitectura de María José Gurbindo.

IBIDEM significa ‘En el mismo lugar’ y se utiliza para referirse a algo ya nombrado y que se repite. La autora, se ha apropiado del término para indicar lo contrario; no hay repetición en la mirada del fotógrafo aunque su objetivo apunte al mismo lugar.

En él, María José Gurbindo busca retratar edificios conocidos y con una imagen ya consolidada, desde una mirada personal que permita aportar nuevos registros visuales.

El Museo Oteiza en Alzuza, Navarra (1992-2003), fue el proyecto que el arquitecto Sáenz de Oíza realizó para albergar y engrandecer la obra de su amigo Jorge Oteiza. Proyecto que, como en otras ocasiones, contó con la complicidad activa del escultor.

Quizás la mayor novedad es la actitud con la que se ha encarado el trabajo. Sin prejuicios, sin los condicionamientos iniciales que acompañan el encargo de un reportaje de arquitectura, solo con la percepción a través del objetivo y la experimentación de los espacios del Museo.

El resultado, son tres líneas diferentes de trabajo que tienen en común que la arquitectura está entendida y fotografiada como una escultura.

En la obra de Oteiza, arquitectura y escultura comparten la misma naturaleza estética y también el espacio como material de trabajo. Al mismo tiempo que desarrollaba su escultura, colaboró intensamente con arquitectos en proyectos arquitectónicos, existiendo en su trabajo, una fuerte interacción entre estos dos campos.
En el edificio proyectado por Saenz de Oiza, se percibe esta fuerte interacción y es lo que ha plasmado la autora.

Las tres líneas de trabajo que se perciben en la muestra son:
Un conjunto de fotos en blanco y negro que buscan contraluces radicales para definir los volúmenes de la arquitectura como elementos escultóricos.


Una serie centrada en cómo la luz y el color del edificio, matizan y enriquecen la percepción de las esculturas y de la propia arquitectura. Estos dos elementos, la luz y el color, son tan relevantes que seguro responden a una intencionalidad clara en el proyecto.


Una serie en la que la arquitectura aparece gobernada por la luz y en la que la fotógrafa ha querido remarcar el carácter deconstructivista que a su parecer tienen algunos espacios, especialmente el de las rampas de acceso a las diferentes plantas. Este movimiento arquitectónico, está influido por el constructivismo ruso y el suprematismo que también influyeron activamente en la obra de Oteiza.

 

MARÍA JOSÉ GURBINDO, estudió arquitectura en la Universidad de Navarra y, como a ella le gusta decir, ejerce como arquitecta desde el campo de la imagen.
En 1995, se traslada a Barcelona donde se especializa en imagen 3D de arquitectura, un campo de representación que se iniciaba entonces y que le permitió desde su estudio, trabajar para importantes estudios y promotoras.
Quince años después, comienza su andadura como fotógrafa y apuesta por el potencial de lo real frente a la realidad inventada.
Como fotógrafa de arquitectura, compagina su trabajo más comercial (www.fotocorporativa.es) con la realización de proyectos personales (www.mjgurbindo.com).
Entre sus fotógrafos favoritos se encuentran Nadav kander, Luisa Lambri, Hiroshi Sujimoto, Hélène Binet, Aitor Ortiz.

Del 18 de marzo al 2 de mayo de 2021

En Polvorín de la Ciudadela de Pamplona

MAV también es

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies