Entrevista publicada originalmente en M-arte y cultura visual

CONOCIENDO A… TERESA LUCENA

Esta artista visual investiga cuestiones sociales relacionadas con la identidad, las migraciones, la igualdad o la ruptura de los cánones y estereotipos que limitan nuestra manera de estar en el mundo. Su trabajo multidisciplinar, centrado fundamentalmente en la pintura y la fototerapia, trata de profundizar en la relación del individuo consigo mismo y con los demás, superando cualquier barrera relacionada con la nacionalidad, la edad, el género o la identidad sexual. Ha residido en París y en Viena, siendo beneficiaria de la beca Formarte del MECD en 2017 e invitada a la residencia “das weisse haus” en Viena en 2018, participando en la Vienna Art Week de ese mismo año.

Define tu posición en el sistema del arte.

El arte para mí es una irresistible vocación de vida que no me permite delegarla a ningún puesto que no sea el principal objetivo de mis acciones. Cada uno de los movimientos que doy cada día están orientados a la búsqueda de inspiración, a la obtención de representaciones nuevas, sintiéndome así en una constante evolución. Sin embargo, a veces se me presentan sentimientos encontrados en el momento en que continúo avanzando y no consigo llegar a sentirme realizada por completo. En ocasiones siento no llegar a conectar por completo con mi obra, encontrándome en un estancamiento perenne. Pero soy consciente de que el camino es largo, y que durante el trayecto estoy aprendiendo, descubriendo y encontrándome a mí misma en multitud de aspectos diferentes. Son todas estas versiones de mí misma las que me ayudan a continuar la senda.

¿Cómo ves la situación artística en tu contexto en materia de igualdad?

Las mujeres en el arte hemos sido colocadas desde siempre al otro lado. Como arte en sí mismo, como un objeto de admiración durante muchos siglos. Dar este cambio de ser ahora nosotras las que estamos detrás del pincel o de la cámara, es algo que aún nos está costando defender. Hay una gran brecha de género, pero también de desigualdad de razas y clases sociales. Creo que la situación del arte en general se encuentra muy mal. Yo no me considero artista para engrosar una cuenta bancaria, a la vista está que no es tan sencillo vivir del arte. Desgraciadamente somos muchas las que nos encontramos realizando otros trabajos ajenos a nuestro ámbito, para poder sobrevivir y así perseguir nuestras pasiones. Aunque entonces, ya no te queda tiempo para crear. Ni fuerzas, ni ganas. Pero las sacas. Y te dejas la piel en ello, ya que no sé vivir de otra manera. Desde las entrañas.

¿Qué medidas crees que se deben tomar para equilibrar la posición de mujeres y hombres en el mercado del arte?

Opino que lo primero que se debe establecer en cualquier relación laboral es el respeto por el ser humano, la confianza y la valoración del trabajo como tal, independientemente del sexo de la persona que se sitúa tras este. En nuestro ámbito, lo ideal no es hablar de géneros en cuanto al artista se refiere, sino del propio arte que cada cual tiene la capacidad de crear. Las divisiones dentro del arte deberían tratarse por categorías, expresiones, técnicas, materiales, disciplinas. Y dejar al autor detrás, respaldándolo como se merece, pero sin etiquetas de género. Para esto es imprescindible en este justo momento un compromiso por parte de los agentes artísticos para dar una mayor visibilidad a los trabajos de mujeres artistas y así alcanzar un equilibrio en la situación actual en la que estamos sumergidas. El apoyo y la cooperación entre nosotras son otros grandes elementos a nuestro favor, los cuales solo nosotras mismas somos dueñas de manejar. Lo que debemos hacer es unirnos desde nuestras diferentes profesiones artísticas (artistas, comisarias, galeristas, críticas, etc.) para apoyarnos en el proceso, construyendo así nuevas alternativas que reflejen los objetivos de nuestra lucha. Seamos independientes, unidas entre todas. Apostar por nosotras mismas, pero también por y gracias a nuestras compañeras. Démonos la oportunidad entre nosotras de practicar esa sinergia para realizarnos y darnos a conocer. Si no nos presentamos como un todo potente, poca resistencia podremos presentar.

¿Has sentido alguna forma de discriminación por razones sexistas?

No directamente, pero sí de manera implícita. Creo que he tenido suerte en los ámbitos que he tenido la oportunidad de moverme por mi trabajo. Sin embargo, soy consciente de las muchas desigualdades que hay por el simple hecho de ser mujer. Los datos no mienten y el hecho de que tengamos que reivindicar de manera conjunta a través de asociaciones feministas implica que existe esa discriminación, por la cual tenemos que luchar para abolirla y darnos a valer. Tenemos que seguir unidas en la lucha, y ahora más que nunca, con más fuerza.

Recomiéndanos alguna exposición que hayas visto recientemente.

“Beauty” de Stefan Sagmeister y Jessica Walsh en el MAK de Viena. La exposición investiga por qué las personas se sienten atraídas por la belleza, cómo pueden manejarla y qué efectos positivos puede tener. Muestra ejemplos en los campos del diseño gráfico y de productos, la arquitectura y el urbanismo, demostrando que los objetos hermosos, los edificios y las estrategias no solo son más agradables, sino que en realidad son más efectivos si son bellos, siendo en muchos casos la belleza la propia función.

Esta exposición la visité hace un año, pero me marcó mucho, ya que justo estaba desarrollando “Paisajes Divergentes” en la ciudad vienesa. En este proyecto se realiza un acercamiento al cuerpo femenino desde una visión de belleza alternativa a la contemporánea europea establecida. Los límites corporales quedan definidos no como entidades humanas manipuladas sino paisajes naturales moldeados a través de las experiencias.

En la exposición de Sagmeister y Walsh, la belleza y la función van de la mano. Sin embargo no se profundiza mucho en el concepto de belleza en el individuo. ¿Cuál es la función de la mujer en la sociedad?, ¿estar bella?, ¿para qué?, ¿para ser observada? Una de las instalaciones de la exposición decía: “Beauty is a combination of shape, form, color, composition, material, and texture to please the aesthetic senses, especially the sight”. Pero, ¿realmente es eso la belleza?

Tras visitar esta exposición, me quedó más claro aún que, en cualquier ámbito, la belleza es un concepto totalmente subjetivo. Por eso, decidí que en el desarrollo de “Paisajes Divergentes”, además de darle la palabra a mujeres de diferentes culturas inmersas en un país que realmente no es el suyo, con el significado real que eso implica, introducir una variante nueva. Pregunté a cada una de las valientes participantes: ¿Qué es la belleza para ti?”. Y son estas palabras las que acompañan las fotografías de sus atlas corporales, mientras que sus historias personales me acompañan a mí.

Una artista que haya sido una referencia para ti.

Difícil pregunta, imposible elegir solo una. La fotógrafa Friedl Kubelka dentro del movimiento accionista feminista vienés, cuyo su trabajo se basa en la exploración del retrato y el poder psicológico que eso conlleva. Es un gran potencial para permitirnos encontrarnos con nosotros mismos y con otras personas. Kubelka trabaja con el cuerpo, la temporalidad y la serialidad. La artista conceptual Sophie Calle, que utiliza explícitamente lo vivido como la materia prima para su creación. Sus trabajos surgen de su propia intimidad, pero de una manera sutil, sin llegar nunca a revelarla por completo. Además del universo único y excepcional de la artista Helena Almeida, donde a través de la fusión de la fotografía y la pintura experimenta con su propio cuerpo, siendo este no solamente el objeto y el medio de expresión, sino a la vez la propia representación artística como tal. Es capaz de representar una emoción vivida una vez ya digerida, con la dificultad que esto requiere. Siempre está en búsqueda de nuevos caminos para explorar la relación entre el cuerpo humano y el espacio que lo rodea, el cual lo habita y después lo excede. La sutileza y el minimalismo predominante en su obra en blanco y negro con una pincelada de color azul o rojo cuando solamente es necesario, es también unas de las características que se pueden observar en mi trabajo de ilustración: líneas negras delgadas y elegantes sobre blanco con un toque de rojo solo cuando la ocasión lo requiere.

Helena Almeida, Seduzir, 2002

Una obra realizada por una autora, de cualquier disciplina, que a tu juicio sea fundamental desde la óptica de género.

Sin duda alguna el eslogan más famoso de la obra de Barbara Kruger “Your body is a battleground” (Tu cuerpo es un campo de batalla) realizado en 1989, como reivindicación social y cultural en relación con el empoderamiento y la identidad desde el cuerpo femenino. Durante años, el peso y el paso del tiempo sobre el cuerpo femenino ha sido un problema no solo para la sociedad, sino incluso para nosotras mismas. Hemos ocultado cada cicatriz, cada marca, por el miedo a, por el miedo de. Cuando realmente siempre debimos sentirnos orgullosas de ello. Estar viva habiendo vivido es el aspecto más revitalizante que existe. Kruger es una de las grandes mujeres artistas que ha provocado en mi perspectiva personal una evolución en el paradigma de mi obra.

Algo para leer.

“Los asquerosos” de Santiago Lorenzo.

Algo para escuchar.

El silencio y a nosotras mismas.

Algo para ver.

La gran actuación de Inma Cuesta en la serie “Arde Madrid”, dirigida por Paco León y Anna R.Costa. Además de la espectacular fotografía que nos ofrece. El coraje de la protagonista Dörte en la serie “Bauhaus, una nueva era” para luchar por sus pasiones. El erotismo explícito y sin complejos, junto al papel de la mujer en la obra de Egon Schiele. Además del rechazo de las convenciones típicas sobre la belleza en el arte, introduciendo la fealdad y las emociones exageradas en el arte. La sensibilidad y humanidad de Harry Dean Stanton en “Lucky”. Una gran película para reflexionar.

Algún proyecto en el que te hayas involucrado de forma especial.

No concedería la realización de un solo proyecto si no es con el compromiso justo e íntegro que el arte requiere. El comienzo de todos mis proyectos es la introspección para analizar lo que resuena en mi conciencia de todo lo que me rodea y mis estados de ánimo en ese preciso instante. Abordar sin preámbulos el asunto que en ese momento me estorba para vivir. De este modo, me convierto, no solamente en la autora, sino a la vez en una participante más de mis proyectos.

A día de hoy recuerdo con mucho cariño todo el proceso del proyecto “Con lágrimas en los ojos”. Estar inmersa en un bucle constante de lágrimas a solas, y de llantos sin lágrimas cuando estaba en sociedad, por la situación tan inestable en la que me encontraba viviendo en otro país en busca de un futuro. Pero no fue hasta el desarrollo del mismo en París, en 2017, cuando saqué fuera toda esa tristeza y rabia que tenía en mi interior, recogiendo tantas lágrimas e historias de los habitantes inmigrantes en la ciudad como mías propias, habitante e inmigrante a la vez. Todo fue un reto para mí en este proyecto. Las técnicas utilizadas para la fase previa del mismo tuvieron lugar en un laboratorio bioquímico entre microscopios y pipetas durante dos largos meses. La técnica utilizada después para la realización de los cuadros era totalmente nueva para mí. Añadiendo, además, la presión por el corto periodo de tiempo que se disponía para su realización durante mi estancia concedida en la capital francesa.

“Paisajes Divergentes” es otro proyecto muy especial para mí, ya que su idea surgió de una conversación una tarde de verano en la piscina con mi madre y la historia que había detrás de las cicatrices de su barriga, de las cuales ella se avergonzó al poner la cámara frente a ellas. Y me rogó que la sacara hermosa, pues según ella el tiempo ya no perdonaba. ¿Cómo es posible no reflejar la belleza de la mujer que me dio la vida y que sea ese mismo milagro el que lleva marcado en su piel?

Todos los proyectos que he realizado, y los que están en proceso de desarrollo, son el propio reflejo de aquello que me vibra por dentro. Proyectos donde conviven la delicadeza y la belleza de cada ser humano con la valentía y la fuerza para rebelarse contra las imposiciones sociales. Es un grito de protesta en forma de discurso entre el individuo, su identidad y su entorno. Y siempre los llevo a cabo con el corazón en la mano.

¿Puedes compartir el nombre de alguna persona, colectivo, proyecto o institución que te hayan llamado la atención por sus buenas prácticas?

La Fundación Rafael Botí en Córdoba y la “das weisse haus” en Viena. El apoyo y la lucha constante desde el MAV.

¿Y por sus malas prácticas?

Aquellos colectivos y galerías que te proponen “colaborar” con ellos sin valorar tus conocimientos, tu tiempo y tu trabajo.

Más información:
https://mav.org.es/socia/ma-teresa-lucena-gonzalez

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